Buscando envases de colores en la basura

Hace algún tiempo recogí en este blog una campaña llevada a cabo por la organización que promueve el SDDR en España, encaminada a demostrar que el vertido incontrolado se resolvería implantando el sistema que defienden por encargo de sus patrocinadores, que a su vez son los que lo venden (tal vez sería interesante reflexionar sobre si este círculo debería entrar en la categoría de economía circular). De hecho lo traté en dos entradas cuyos enlaces incluyo al final.

Para ello necesitaban transmitir que esa basura estaría compuesta precisamente por los envases que recogen las máquinas que venden sus patrocinadores. No hay que ir muy lejos, porque la convocatoria de elecciones generales del próximo mes de diciembre ha provocado un furor por volver a sacar del archivo los viejos argumentos.

Para los amantes de la historia del cine me gustaría destacar el paralelismo de este proceso con la película “el chico” de Charlie Chaplin, en la que un cristalero encargaba a su hijo que rompiera cristales a pedradas para que él pudiera aparecer después a poner los cristales nuevos.

Esta campaña se llama Desembasura. El símbolo que exhibe es la tapa de una lata de bebidas, como si este envase fuera un importante componente de la basura que pretenden desembasurar, y la fotografía que ilustra la nota de prensa de resultados también exhibe latas de bebidas, envases sin los cuales el sistema que quieren vender (SDDR) no podría funcionar. No se si por la forma de la tapa, o por el enredo en que nos quieren meter, yo creo que definitivamente ésto es economía circular .

En aquellos artículos destacaba la dificultad que encontraron los convocantes para tratar de demostrar lo que no era en absoluto cierto. Cada vez que el equipo de marketing que promueve el SDDR convoca una recogida de residuos, demuestra con mayor contundencia, si cabe, que el vertido incontrolado no consiste en los envases que ellos quieren. Yo no se si debería caer alguna cabeza como consecuencia, pero en todo caso y dado que están basados en Cataluña creo que, al menos, deberían hacérselo mirar.

Así pues, hablemos de la última recogida: 20 de septiembre en el parque de Collserola, lugar muy frecuentado por la proximidad a Barcelona y Sant Cugat, zona que conozco bastante bien. 3500 kilos de basura recuperada, de ellos 150 kg (el 4,2%) envases de bebidas. Todas las fotografías que ilustran la crónica del evento, por descontado, son de esos envases de bebidas.

Vamos a profundizar un poco en esos números. Encontraron quinientos envases, según dicen. Los envases ligeros de bebidas -los que recogerían las máquinas que promocionan- pesan unos treinta gramos de media, lo que multiplicado por quinientos hace exactamente quince kilos. Si hubieran encontrado quince kilos de los envases que sacan en las fotos que ilustran su relato, querría decir que los envases de bebidas habrían representado el 0,4% de los residuos recogidos. No sabemos si el SDDR que plantean ahora es un SDDR para escombros, bicicletas abandonadas o colchones, porque de otro modo no alcanzo a entender cómo el SDDR resolvería el problema de los residuos abandonados.

La respuesta en cierto modo la dan los propios promotores: más allá del peso, las botellas de plástico, de vidrio y las latas han sido los residuos más presentes en la acción de limpieza. El peso, la dimensión en la que se mide la cantidad de residuos en todo el mundo civilizado, pierde su sentido cuando se trata de intoxicar al ciudadano. En realidad esos envases sólo han sido los más presentes en las fotos de su nota de prensa, algo a lo que nos tiene acostumbrados, ya que si algo dominan los promotores del SDDR, siguiendo la tutela de sus prescriptores alemanes, es la especialidad artística del bodegón.

Por volver a los resultados cuantitativos, si quinientos envases pesan ciento cincuenta kilos, desde luego no tienen nada que ver con los que ilustran su relato. Nos queda la duda de si no sabían pesar, no sabían contar o no sabían fotografiar, porque una vez más no salen las cuentas. Esa imposibilidad para entender los números se llama anumerismo y, sí, también lo traté en su día.

https://ecothinktankma.wordpress.com/2012/11/17/buscando-basura-desesperadamente/

https://ecothinktankma.wordpress.com/2013/03/13/el-anumerismo-ecologista/

Un pensamiento en “Buscando envases de colores en la basura

  1. No me puedo creer que estos señores sigan con su campaña contra las latas de bebidas , el envase comercial mas reciclado . Nueve de cada diez latas de bebidas que se ponen en el mercado se recuperan y se convierten en materia prima para volver a ser lata, ruedas de bicicleta o perfiles de ventana. El metal es lo que tiene , vuelve a ser materia prima de la misma calidad una y otra vez hasta el infinito.
    Que cosas¡¡ y estos amigos siguen con la desinformación en favor de unos fabricantes que les subvenciona sus actividades de protección del medio ambiente , acción muy loable, pero el fin no justifica los medios.

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