¿ Prevenir residuos o dirigir el consumo de los ciudadanos ?

Hace unos días finalizó el plazo de consultas abierto por la Agencia de Residuos de Cataluña para el nuevo proyecto de plan de prevención de residuos de Cataluña, Precat 20. Entre las medidas más importantes que todos los países están adoptando, sin duda una de las principales es reducir la cantidad de residuos que acaban en vertedero. Con una gestión adecuada es posible reducir espectacularmente la cantidad de residuos que tienen este destino final, pero no siempre lo que se cuenta o cómo se cuenta corresponde a la realidad. Uno de los conceptos de moda es el de “vertido cero” o, más comúnmente, usando la expresión en inglés, Zero Waste.

De hecho, bajo este nombre se suelen englobar buena parte de las medidas teóricas que suelen proponer muchos grupos ecologistas, cuyo fin último es, más que prevenir la cantidad de residuos, prevenir la libertad de los consumidores de elegir tanto el tipo de productos que compran como dónde, cuánto y cómo los compran.

Uno de los recursos de algunos grupos es poner como ejemplo a los países más avanzados en Europa, entendiendo por tal a Alemania y los países nórdicos. En España, además, se ha atacado fuertemente la incineración de residuos, que incluye el aprovechamiento de algunos residuos, sobre todo plásticos, como energía.

El problema es que ambos posicionamientos son contradictorios. Como ejemplo, Dinamarca es el país europeo donde los ciudadanos producen más residuos municipales, más o menos un veinte por ciento mas que en España, y donde más residuos se incineran (60% aproximadamente); de hecho por ley no se puede tirar a vertedero…… cualquier residuo que se puede incinerar. Alemania incinera diez veces más residuos que España, para una población aproximadamente el doble de la española. También importa algunos residuos de otros países que luego van a vertedero.

Entonces ¿ qué pasa con los países que dicen tener vertido cero ? muy sencillo: se recicla y/o incinera todo lo que se puede, y lo que no, se exporta.

Pero aquí vamos por otro camino. Volviendo al plan de prevención con el que empecé esta entrada, aquí están algunas de las medidas estrella que se están considerando:

– Comprar a granel: así se evitarán los envases.

¿ Alguien ha comprado la cerveza o la leche a granel últimamente? No es eso, por ejemplo las legumbres, nos dicen. Pero las legumbres – los garbanzos, por ejemplo – son productos secos que no se estropean y se compran en una bolsita de papel igual a la que nos darían si se compraran a granel, pero que trae además la información del productor, quien se responsabiliza de la calidad, que permite saber el camino que ha seguido el producto hasta nuestro puchero. Igual pasa con el azúcar o la harina. De hecho el productor ya suele utilizar el mínimo envase que garantiza la calidad y la trazabilidad del producto, entre otras razones porque envasar cuesta dinero. La carne, podemos comprarla a granel o envasada, según nos resulte más cómodo. Los legisladores nos quieren ordenar cómo es más cómodo. El papel que nos ponen cuando nos cortan la carne no tiene las mismas garantías que una bandeja aséptica, que hasta puede ser un envase inteligente que prolongue la vida del filete y evite que haya que tirarlo antes de tiempo; esa bandeja, incluso podría ser biodegradable. Ese envoltorio de papel luego se mete en una bolsa de plástico, y el conjunto  es posible que pese más. Las patatas, si las compráramos a granel tendrían que ponernos una bolsa que pesaría más que la típica rejilla, que además permite que se airee el producto.

– Otra medida estrella para la reducción de residuos es potenciar el trueque:

Dame lo que te sobre, yo haré lo mismo y así ahorramos residuos. Desgraciadamente debido a la crisis económica ya hay muchos que han tenido que recurrir al trueque.

– Suprimir las bolsas de plástico en las tiendas.

Muy importante. Lamentablemente hace algunos años que ya está resuelto, desde que nos pusimos de acuerdo en que se pagara una pequeña cantidad, con lo que el consumo se ajustó solo. Muchas personas mayores que consumían poco usaban las bolsas gratuitas de los supermercados como bolsas de basura. ¿El resultado? ha crecido la venta de bolsas de basura.

– Fomentar el consumo de agua del grifo en lugar de envasada.

Importante también, lástima que la propuesta venga del área mediterránea, donde mucha gente consume agua envasada porque según en qué sitios la del grifo sabe a rayos y centellas.

– Potenciar los tamaños grandes.

También es interesante. pero el desperdicio de un producto que se estropea porque se ha abierto un envase más grande de lo que necesita el consumidor genera una huella ambiental mayor que si se utiliza un tamaño más pequeño, se recicla el envase y no se desperdicia producto.

En fin, ¿sería mucho pedir que las autoridades encarezcan el vertido y dejen a los comerciante que ofrezcan y a los ciudadanos que decidan lo que quieren consumir, en qué forma, en qué tamaño y cuándo?

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