Reciclado en ciclo cerrado: depende, todo depende

Hace poco asistí en Barcelona a la XI Jornada de Prevención de la Agencia de Residuos de Cataluña, donde pude escuchar a Adeline Farrelly, secretaria general de la organización europea de los fabricantes de envases de vidrio. Me interesó especialmente su defensa del reciclado en ciclo cerrado. Es decir, volver a fabricar, con un material recuperado de un producto fuera de uso, el mismo producto que antes. Es un debate muy interesante, muy técnico, y, como tantas veces en el ámbito medioambiental, donde los que más ardientemente participan suelen ser los que menos saben de la cosa.

Hasta el momento esta entrada no nos cuenta nada nuevo, dirán mis contados lectores, pero espero no darles la razón. Hace algún tiempo escribía en este blog sobre recursos, materiales y contenido reciclado, incluso algún colega de ultramar me dijo que le parecía bastante oportuno aquel texto -para eso tengo una versión en inglés- y dejaba pendiente para otra ocasión hablar del reciclado en ciclo cerrado.

Un producto se puede volver a fabricar a partir del mismo producto, pero usado, sólo en algunas condiciones. Ésta es una cuestión estrictamente técnica, que intentaré aclarar con algunos ejemplos. Para ello hay que entender que la palabra que se utiliza para definir un material o una clase de materiales suele ser un nombre genérico; no es una palabra que defina con precisión un material específico para una aplicación específica.

Por ejemplo cuando decimos “lata de aluminio” o “papel de aluminio” estamos hablando de materiales diferentes, con propiedades y composiciones muy diferentes y para aplicaciones muy diferentes, aunque la base común sea el aluminio. Lo mismo ocurre si hablamos de bolsas de plástico o bandejas de plástico. Una bandeja de plástico puede ser tan distinta de una bolsa de plástico de supermercado como un hoja de papel de impresora lo es de una caja de cartón ondulado para botellas de vino, o esa botella de vino del vidrio plano de una pantalla de televisión. Este planteamiento no tiene nada que ver con el medio ambiente, sino con un área de conocimiento científico extraordinariamente desarrollada como es la Ciencia de Materiales. El reciclado es, sobre todo, una actividad técnica en manos de ingenieros, físicos, químicos y otras muchas profesiones. Y como en tantos aspectos de la vida actual, es conveniente que las actividades las desarrollen quienes están preparados técnicamente para ello.

Ésto viene a cuento de que, como en tantos otros aspectos de la modernidad, algunos representantes de organizaciones ambientales-y no tan ambientales- pretenden explicar a los ingenieros, físicos, químicos, etc qué y cómo se debe reciclar, qué es bueno y que no es bueno en el campo del reciclado. Imagínese el lector cuando, si en esto se interviene sin conocimiento, lo que podría ocurrir si se discutiera si un material debe reciclarse o valorizarse energéticamente. Bueno, en realidad no tiene que imaginárselo. Lea los periódicos.

Esta injerencia pseudotécnica, por cierto, no ocurre sólo en este ámbito, pero de otros campos nos ocuparemos otro día. Nos explican, en definitiva, que lo importante es reciclar en ciclo cerrado. Pero no es importante en todos los casos, sólo en algunos. ¡Vaya lío! Voy a ver si consigo reconducir esta entrada para hablar del título, para lo cual voy a recurrir a algunos ejemplos que conozco más o menos de cerca.

Hace unos veinte años estaba de moda escribir las cartas en papel reciclado. Todavía hay quien tiene a gala hacerlo en un horroroso papel gris. Yo escribía en papel reciclado. Para dar una imagen corporativa a la moda, y de buena fe, me gasté un pastón en un papel inglés crema, precioso, que se llamaba algo así como “recycled bond paper” hasta que averigüé que era muchísimo más nocivo para el medio ambiente que el papel virgen. Años después, cuando se empezó a hablar de huella de carbono, leí que el Mirror inglés había hecho un estudio para ver la huella ambiental de su papel de periódico, que por cierto era más o menos el doble si usaba papel que se había reciclado 100% en el Reino Unido que si traía papel 50% virgen y 50% reciclado de Suecia. Por otra parte en España una gran parte del papel prensa es reciclado, porque en este caso sí es la opción más eficiente. En resumen, una cuestión que conviene dejar a los técnicos. De hecho la industria del papel es una industria típicamente recicladora: la mayor parte del cartón de embalaje (la principal aplicación de la pasta de papel hoy día en cuanto a tonelaje, según tengo entendido) es reciclado. Qué nos dice esta pequeña historia? Simplemente que la industria ha desarrollado la tecnología para aprovechar de la mejor manera el papel usado, lo ha hecho del modo más eficiente y sostenible posible y aplica sus recursos de la manera más eficaz. Una buena lección para los que, sin saber, pretenden dar lecciones de sostenibilidad.

Otro ejemplo interesante es el de los envases de vidrio, que es por donde he empezado. Lo mejor que podemos hacer con un envase de vidrio usado es fabricar un envase de vidrio igual, porque si no, es posible que tengamos que utilizar el calcín (fragmentos de vidrio de envases rotos) para aplicaciones de tipo relleno, en obra civil, una aplicación que también podríamos hacer simplemente con arena o restos de demolición convenientemente tratados. Si con el vidrio de botellas de vino quisiéramos hacer pantallas de ordenador nunca lo conseguiríamos, porque no es posible. En este caso el reciclado en ciclo cerrado es la mejor opción, por lo que no nos extraña que la industria defienda con fuerza esta aplicación.

Y para terminar, voy a dar un poco la lata. Las latas se fabrican de acero o de aluminio. Si con latas de cerveza de aluminio usadas quisiéramos hacer lats de cerveza de acero -o viceversa- es obvio que estaríamos abordando un proceso imposible, lo que delataría nuestra estupidez (espero que a nadie le cree dudas esta obviedad). Para no alargarlo y hablar de los dos metales, voy a quedarme con uno, el aluminio. Con latas de aluminio usadas puedo fabricar nuevas latas de aluminio, siempre que haga los convenientes ajustes de composición durante el proceso industrial. ¿Es ésta la mejor opción? pues, recurriendo al título, diré que depende, todo depende. Me explicaré. Para fabricar latas de bebidas a partir de latas de bebidas necesito muchas, a veces más de las que puedo recoger en un país pequeño, porque es una producción que necesariamente debe hacerse a gran escala (muchos miles de toneladas al año para que una fábrica de estas características sea eficaz). Por eso hay pocas fábricas en Europa que lo hacen. Pero con latas de aluminio usadas también puedo fabricar, siempre con los  ajustes de composición correspondientes en el metal, por ejemplo, persianas de aluminio o pistones de motocicleta. Estas son actividades industriales que requieren menos toneladas de metal, porque los procesos de fabricación se llevan a cabo en fábricas más pequeñas. ¿Qué quiere decir esto? Que es muy probable que en países donde el consumo de latas de aluminio no es muy alto, fabricar pistones o bloques de cilindro de automóvil o motocicleta con latas usadas puede ser más rentable desde el punto de vista industrial. El reciclado en ciclo cerrado está resuelto, pero es posible que industrialmente no sea lo más conveniente,

No creo que ningún lector piense que sea un actividad menos digna fabricar un pistón de motocicleta para el campeonato del mundo de moto GP, por ejemplo, que volver a fabricar la famosa lata de su cerveza preferida. Siempre que no se atraviese un ecologista, naturalmente, y nos exija que con el metal recuperado tengamos que fabricar, a ser posible por ley y de modo obligatorio, el mismo producto para cerrar el círculo. Eso se llama economía circular. Es la palabra de moda entre los verdes.

4 pensamientos en “Reciclado en ciclo cerrado: depende, todo depende

  1. Pingback: Cosed loop recycling. It depends, it all depends… | Ecothinktank

  2. Paradojas de la vida, te acabo de descubir gracias al recien nacido “¿Qué Mal Puede Hacer? “.
    Muy interesante esta entrada. Hay algo que no me ha quedado muy claro respecto al reciclaje del vidrio. ¿Es tan especifico que hace inviable uso alternativo, es decir solo es posible botellas de vino para botellas de vino y botes de cafe para botes de cafe?, y si hay pegas sobre su destino ¿por que se recoje a lo bruto, rompiendo y mezclando todo tipo de envases?.¿el vidrio que se recoje para reciclar se usa solo como calcin?

    • Por tu comentario veo que no me he explicado demasiado bien en mi entrada. En primer lugar el objeto del post era desmitificar la supuesta superioridad del reciclado en ciclo cerrado, algo que es muy importante sobre todo en el caso de los envases metálicos (hay un post anterior sobre recursos, materiales y metales, otra vista de la misma cuestión). La limitación básica en el caso del vidrio es el color: con vidrio verde – por ejemplo una botella verde de vino o marrón de cerveza- no puedes hacer un bote de espárragos transparente, porque no le puedes quitar el color; del mismo modo que con una lata de aluminio reciclada no puedes fabricar papel de aluminio o una bandeja para un pollo asado, porque la lata es una aleación muy resistente y el papel es aluminio prácticamente puro). En cambio a una botella de vino sí podrías añadir vidrio transparente, porque diluiría algo el verde pero al fin y al cabo hay muchísimos tipos de “verde botella”. Otra cosa es que desde el punto de vista estructural el vidrio de botella tenga distinta composición y por tanto distintas propiedades mecánicas – es decir resistencia, elasticidad- que el de una pantalla de un Iphone, por ejemplo, al igual que el aluminio puro es muchísimo más maleable que el de una lata, por eso puedes envolver un sandwich con aluminio y no con el metal del que se fabrican las latas. El resumen de mi tesis es: por favor, dejen a los expertos que se ocupen del reciclado, que digan qué conviene usar para fabricar qué, y no traten de imponer el reciclado en ciclo cerrado como si fuera una verdad absoluta.

      • Finalmente, el hecho de que se rompa el vidrio (no soy un experto en vidrio, como habrás podido averiguar, pero para eso Ecovidrio tiene un importante departamento técnico que seguramente me corregirá si les consultas) en pequeños trozos entiendo que es una ventaja logística para el transporte y procesado de los envases usados, pero seguro que posteriormente hay una selección por color, por procedimientos ópticos automatizados para agrupar por colores compatibles los fragmentos de cara a la fabricación de nuevos envases. A esos fragmentos es a lo que se le llama calcín.

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